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Mié, Dic
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Lo más destacado de los Óscares: Las cintas premiadas del 2018

Cine
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Este Domingo se celebró la nonagésima entrega de los Premios de la Academia, el 2017 fue un año de grandes películas y aunque no todas fueron nominadas, la velada fue una de las más animadas y memorables en varios años.

Jimmy Kimmel fue el anfitrión por segundo año consecutivo, a la mitad de la velada invitó a varias celebridades, entre ellas Gal Gadot, Armie Hammer, Guillermo del Toro, Margot Robbie y más, a acompañarlo al cine de enfrente a repartir golosinas para los espectadores; entre números musicales y risas, Kimmel se burló de las formas de la celebración y ofreció un jet-ski al que diera el discurso más corto. ¡Finalmente reconocieron el trabajo y la trayectoria de Gary Oldman por su papel en Las horas más oscuras! Y él lo recibió muy conmovido con un emotivo discurso. Entre las cintas más premiadas y destacadas del año estuvieron las siguientes:

The Shape of Water - premiada con cuatro premios de la Academia: mejor película del año, mejor dirección, mejor banda sonora y mejor diseño de producción. Aunque no se trata de la mejor película de Guillermo del Toro, ni de una propuesta revolucionaria, sí se trata de una película hecha con sumo cuidado y cariño, una cinta de detalles y destellos. La forma del agua nos regala una puesta en escena afrancesada, de delicada y dulce ciencia ficción, rinde tributo al cine dorado de Hollywood, como tanto se ha hecho estos últimos años, y a la estética, a los colores y a ciertos momentos del cine de Jeunet y Caro (La Ciudad de los niños perdidos, Delicatessen). La banda sonora de Desplat, es definitivamente la más destacada dentro de la lista de nominados, fresca, genuina y, lo más importante: memorable. La Forma del agua destaca también por su aterciopelada edición: invisible y elegante, aunque no ganó en esta categoría, el esfuerzo y el trabajo detrás de la cinta fueron reconocidos a lo largo de la velada y difícilmente se olvidará con el paso de los años.

 

Three Billboards Outside Ebbing Missouri - fue premiada por las increíbles interpretaciones de su elenco: Frances McDormand como mejor actriz y Sam Rockwell como mejor actor de reparto; cuánto nos hubiera gustado que premiaran a Woody Harrelson también por regalarnos otro papel tan encantador, pero no todo es posible en esta vida. Más de uno pensó que esta película podría robarle la velada a La forma del agua, Tres anuncios por un crimen es la nueva cinta de Martin McDonagh (Siete psicópatas y un perro, En Brujas), que regresa con esa farsa tan extraña y tan suya; con estos diálogos tan naturales y tan agudos, articulados con esa destreza que se ha vuelto representativa de su cine. Su trayectoria en el teatro se hace presente mientras la película nos regala una pintoresca caricatura de los rednecks, de su amor por la violencia, del absurdo y el sensacionalismo que permea su cotidianeidad, pero difícilmente se trata del mejor trabajo de McDonagh: la cinematografía podría ser su peor enemiga, lo que es de sútil en las increíbles actuaciones de su premiado reparto, es de torpe en su cámara, emplazada muchas veces sin decir nada, editada con una tosquedad que no se siente tan intencional; es ahí cuando la premisa se vuelve hacia algo parecido al teatro filmado, a un ensayo, y esa crítica que le dedica a los rednecks se queda en el fondo y no en la forma, y el cine es necesariamente la forma.

 

Dunkirk - La última cinta de Christopher Nolan (El caballero de la noche, El origen)  fue premiada por su edición, por mejor diseño de sonido y por mejor mezcla de sonido. Definitivamente hay sentimientos encontrados con estos reconocimientos, Dunkerque es probablemente el trabajo más pretencioso en la trayectoria de Nolan, una película muy bien hecha, sospechosamente bien hecha… su sonido y su cinematografía resultan exacerbados y forzados, muy evidentes pues; como escondiendo algo se ensambla la película a través de algoritmos repetitivos de absurda e interminable tensión en un ejercicio sensorial completamente vanidoso y vacío. Políticamente correcta, por supuesto, es difícil contradecir a alguien cuando no se está diciendo nada; patriótica quizás, ¿obsoleta? ¡Por supuesto! Termina siendo una suerte de remix visual del plano secuencia que traza Joe Wright (Orgullo y prejuicio, Las horas más oscuras) en Expiación y Deseo que nos regala una escena devastadora, barroca e increíblemente bien lograda. La similitud entre la paleta de colores, ciertos elementos visuales y narrativos que comparten estas películas es un poco más evidente de lo que debería ser, pero el de Wright dura cinco minutos, el de Nolan tres horas.

 

Baby Driver - la nueva cinta escrita y dirigida por Edgar Wright (Shaun of the Dead, Scott Pilgrim vs the World) fue nominada a tres premios de la academia y sin embargo se fue a casa sin nada. Hacer una comedia es muy difícil, mucho más difícil que hacer un drama, una película se debe apreciar más allá de su género por su propuesta y Wright nos ha demostrado una vez más cuán fino y preciso es su uso del lenguaje, del sonido y de la edición; la maestría que Wright tiene al manejar estos tres elementos dan como resultado una cinta audaz, veloz y sumamente encantadora. Baby Driver no sólo tiene un guión original que sabe muy bien cómo trazar personajes entrañables, la cinta también fue editada al momento para que las secuencias de acción y la música funcionaran meticulosamente; hay muchísimo mérito detrás de esta cinta y es curioso porque acelera con una naturalidad que difícilmente se asociaría con la complejidad que hay en el trabajo de sus secuencias, la película es un desplante de comedia, es una lástima que no se haya reconocido esa ráfaga de creatividad.

 

Get Out! - se llevó el premio a mejor guión original, la cinta se desarrolla con delirante suspenso bailando entre lo solemne y lo absurdo, es extraño que no haya sido nominada ni a banda sonora, ni a mejor cinematografía: su banda sonora es provocadora y traviesa, la cinematografía es ambiciosa, una suerte de homenaje al cine de serie B con momentos visuales muy interesantes que construyen una analogía de la conciencia y una burla estridente a esta obsesión racial, a esta idea de lo que es correcto, de lo que es mejor. ¿Qué se puede decir/pensar y qué es mejor callar? ¡Huye! es redonda, cada detalle es en función de algo más y tiene la gracia de no ser tan evidente, ni tan seria, tiene su propia voz, Jordan Peele, escritor y director de la película, es un narrador excepcional: su protagonista se enfrenta a una voz inquietante, e intenta a toda costa no disolverse ni volverse parte del tétrico montaje que le acecha y que finge demencia con la forma de una cálida familia, que se camufla cálidamente para invadir su inconsciente.

 

Call Me By Your Name - La arrobadora adaptación de James Ivory le valió un premio de la academia por un guión inolvidable, Llámame por tu nombre es sin duda una de las mejores películas del 2017. Sufjan Stevens presentó, en compañía de St. Vincent, Mystery of Love durante la nonagésima edición de los Óscares, la pieza, sedosa y dulce, le valió una nominación a mejor canción original... cuánto nos hubiera gustado que fuera premiado, no sólo por las piezas tan cristalinas que compuso exclusivamente para la cinta, sino también para reconocer su larga trayectoria musical, Stevens es sin duda un músico visionario. La película es persuasiva en su cinematografía, en su sonido, y a veces cuando el sonido de una cinta no es tan evidente, es difícil que sea reconocido, pero la mezcla acompasada con la música (éste flujo inquieto de los pensamientos del joven Elio que culmina con Mystery of Love, al pie del vigor una cascada), es impecable; la sensualidad de la película depende mucho de su sonido. Su cinematografía es tan discreta también, que te acerca y te vulnera, como si fueras testigo de tus propios recuerdos.  

 

Blade Runner 2049 - la magnífica secuela de Denis Villeneuve se llevó dos de los cuatro premios a los que fue nominada, Roger Deakins finalmente fue reconocido por otro trabajo deslumbrante en una cinematografía perfecta que se lleva tu aliento; los efectos especiales de la cinta también fueron merecedores del Óscar, y aunque el diseño y la mezcla de su sonido, estremecedores y efectivos por igual, no fueron galardonados, esta cinta no se fue a casa sin ser reconocida como una de las mejor logradas del año. Blader Runner 2049 la tuvo difícil a la hora de encontrar su audiencia, no es una película de acción, no es propiamente una secuela, pero sí es una cinta muy valiosa, silenciosa, imponente y contemplativa. Su lenguaje cinematográfico despliega hermosas analogías alrededor de uno de los antihéroes más entrañables y más vigentes de los últimos años, un héroe que es capaz de escoger su propio camino frente a la decepción y la búsqueda de sí mismo. La decadencia es también un terreno fértil y poético para la ciencia ficción, Blade Runner 2049 explota ésta, la confronta y el resultado es magistral.

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